lunes, febrero 13

Desperté el sol estaba en mi costado
con sus ojos dibujando con su bronca
rezongando mi actitud
y me dijo con su risa
lo bonito que es vivir
de sentir lo que uno quiera
sin tener que reprimir
Y bajó por la escalera
velozmente se ocultó
olvidó su corazón
envuelto en sangre en el sillón
allí tuve que curarlo
y entablamos una unión
comprendimos que quedaban
muchas cosas por saber.


Y saber que no hay nada
que pueda prohibir
la utopía mas bonita
de vivir en libertad
sin temor a que me digan
que está bien y que está mal
y hacer de mi culo lo que quiera
y a mi me gustan tanto.

Caminé hacia el avismo
de mi infierno y me fijé
como el diablo le resaba 
al pobre Dios para volver
y así fué que me di cuenta
que mi ángel me es infiel
que le interesa mi alma 
pero mas quiere mi piel.
Y yo sigo caminando
sin temor a tropezar
porque tengo el cuello duro
de mirar siempre hacia atrás
y si bien tengo sabido
que esto no va a terminar
apretando bien las muelas
solo voy a continuar.


Debe ser por lo que queda
de mi alma y aquí estoy
desojando alegrías
por cada rayo de sol
devolví el corazón
quedé solo una vez mas
esquivando los colores
aprendiendo a soñar

2 comentarios:

  1. Stella, preciosa poesia que te llega al corazón, besos

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  2. Muchas gracias :) Me alegro que te haya gustado :)

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